24 de octubre de 2011

POEMAPEDIA

A Lanski, involuntario inspirador de este poema


Los párpados de un ave no se usan en pestañear para la lubricación. En vez de los párpados, la función lubricadora la realiza la membrana nictitante, un tercer párpado oculto que se desliza horizontalmente por el ojo como un limpiaparabrisas.
(Wikipedia-Visión de las aves)

Y en la negrura de esta noche
cierras los ojos, exhaustos por tanto placer. Excepto
uno que se cierra y abre en espasmos cadenciosos. Mi
lengua
                        nictitante

es la gran culpable.

Cierra/abre/cierra/abre/cierra/abre/cierra/abre/cierra/abre/cierra.

1 comentario:

Céfiro dijo...

Ja, ja... a mí también me encantó lo de la membrana nictitante... este Lansky es todo un erudito en ciencias naturales! Lo único que pasa es que algunas mentes enfermas como la tuya (o la mía) lo pasamos todo por ese filtro sexual que todo lo toca.