17 de marzo de 2011

a mi padre

aprovechando el cercano día del padre, cuelgo dos poemas.
este primero, desechado por su baja calidad, pero me apetece colgarlo

CON EL PIE TORCIDO
Por no haber sacado la licencia
de poeta, he sido
esposado y detenido.
Desde la cárcel escribo
con esguince de tobillo
una copla de pie torcido
a mi padre que aún está vivo
para no llegar tarde como mi tocayo
y sepa que le estoy agradecido
por hablar de padre a hijo
y de hombre a hombre
por dejar que me equivocara y
enseñarme a asumir las consecuencias.

Por darme dos o tres tortazos
que sin duda merecí,
por negarme cosas para
aprender a buscar.
Por darme todo
por los consejos que no siempre seguí
por dejarme ser yo
con una parte de él.
Por enseñarme a verlas venir
por su paciencia
por su cal y su arena
y educarme a no pedir.
Por sus canelones y sus cuadros
por ser rojo y del madrid.

Una copla de pie torcido
porque nunca le digo,
mariconadas las justas,
gracias papá.


y este otro, para compensar, aunque no me extrañaría que a muchos os gustara más el otro, porque nunca acierto. o a lo mejor no tienen calidad ninguno de los dos, que puede ser


UNA VIEJA FOTOGRAFÍA
Protagonistas:
-Mi padre:
Aún sin bigote, con unas gafas oscuras y una americana de cuero.
Parece sacado de malas calles de Scorsese.
-Yo:
Con mi camiseta de Arconada, debo tener unos siete años; escuálido,
con el pelo liso y media boca desdentada.

Me tiene sujeto por la espalda
agarrándome de los sobacos
a escasos centímetros del suelo.
La imagen es el final del juego donde me dejaba caer,
esperando que papá (Superman) me evitase el costalazo.
Tengo los ojos cerrados y la boca es una carcajada,
lo más parecido a la felicidad. Él siempre estaba detrás.

Unos años más tarde, se apartó, fue su regalo de cumpleaños:
                 no fiarme ni de mi propio padre.
Me vino muy bien para no hipotecar corazón, reino y caballo
a las promesas de la hermosa Andrea. Pero en ese momento,
las lágrimas y la rabia momentánea impidieron que viese
cómo sobresalía un trozo de capa roja bajo su camisa.

5 comentarios:

Rufino U. Sánchez dijo...

Que buen que un hijo vea a su padre como superman. Seguro que Julieta piensa lo mismo.

Ambos poemas son igual en cuanto a calidad se refiere (ahora te toca acertar si para bien o para mal, pero no puedo hacerlo todo).

MA dijo...

Los dos dicen grandes verdades, pero los dos rompen un poco con ese estilo tuyo tan tuyo, que a mi me gusta más.
Me gusta mucho lo de la capa roja debajo del traje (será porque yo tambien soy superheroina)y lo de apartarse ocm regalo.

Céfiro dijo...

Los dos son grandes homenajes. El segundo un poco más formal, más de libro y el primero más arrojadizo, a bote pronto... estupendos.

pringaud dijo...

rufino, ya se dará cuenta de que su padre es anormal

MA, gracias por tu sinceridad

céfiro, interesante el debate sobre la poesía de blog o de libro

MA dijo...

No hay de qué, espero lo mismo de vos.