9 de marzo de 2011

mujer trabajadora


con un día de retraso, cuelgo como dudoso homenaje a la mujer trabajadora, este pseudopoema sobre lo egoístas y cafres que podemos ser los hombres




El coro de preciosas repeinadas de labios bermellones
del Simply irresistible de Robert Palmer
dejaban caer en la alfombra de mi habitación
sus minivestidos fucsias cuando desperté
a tope de power, vamos, con todo lo duro. Me
arrimo a la mujer que comparte facturas y cama conmigo;
gruñe, me arrimo más. Gruñe, me arrimo aún más, gruñe
en un tira y afloja absurdo.
Esta no se despierta ni a tiros; último intento. NO
¡pero la bola entró! McEnroe dixit
NO NO NO NO NO NO NO NO NO estribillo macabro

Si pusieras lavadoras, si las tendieras, si fregaras, si limpiaras

de tanto no se volvieron si

si cambiaras pañales, si espiaras los juegos de tu hija, si hicieses
la cama, el baño, si plancharas después de trabajar
NO NO NO NO NO NO NO NO NO NO estribillo punzante

la niña llora
me levanto
preparo el desayuno de la pequeña
y pienso que con esa actitud tan negativa, mi mujer, nunca
recortará la ventaja sideral que la saco
en lo que se refiere a mi pericia agitando
                                                           el biberón

4 comentarios:

Anónimo dijo...

grande robert palmer, ya tiene un saco de castañas

pringaud dijo...

anónimo, uno tan grande como su hermana laura, je,je, desde que estuvieron de vacaciones en Tiora, cayeron en picado

MA dijo...

¡Me gustaba ese video!¿Donde encontrarían tantas chicas iguales?
Tu poema,... ¿que puedo decirte chico, que cada día me gustas más?, pero no confundas biología y sociedad.

Céfiro dijo...

Tío, estás creando... si no escuela, sí estilo. Eso es indudable. Ahora sólo te queda no encasillarte. O sí. Felices biberones.