27 de septiembre de 2012

que sean vencidos

Que sean vencidos por lo que aplauden -tanto
los perros que golpean como la mano que les tira los huesos-,
los que salen en la tele en cadenas fascistas,
los que escriben opiniones en los diarios fascistas,
los que hablan en el bar, los anormales de mis compañeros.
Los que jalean a los perros agresivos, los que aplauden
a los amos que nos hieren con la mirada en su bolsillo.
Los que tuercen el gesto ante las flautas y escupen
en el suelo, los que ignoran lo evidente, los cobardes,
los que desdeñan a los que piensan, los que celebran
la sangre entre las crestas, los que defienden el robo genocida
porque ellos hurtan pequeñas migajas; los que se ríen
de los que exigen libertad aunque la pidan también por ellos.

Que sean vencidos por lo que aplauden y se queden sin casa,
sin curro, sin empresa, sin paro, sin hospital donde morir. Que
vean en los ojos de su gente el desprecio.
Que sean vencidos por lo que aplauden y, ojalá, exista un dios,
y al final sea su Dios, al que tanto apelan y les diga, no, bonito, no,
aquí no está tu nombre, aquí no entran ladrones ni asesinos.
Y tampoco sus cómplices.

4 comentarios:

Paloma Corrales dijo...

b r a v o.

Rufino U. Sánchez dijo...

Que decir... que no me hayas dicho tu

Pat. dijo...

Muy bueno, mucho mensaje y mucho ritmo y además haces que llegue.

Asun y Miquel - Los megusta dijo...

Un gracias por expresar lo que todos pensamos.